Toma las riendas de tu nueva vida

Se calcula que el 40% de las mujeres conviven con estas complicadas situaciones y limitaciones,  ¿No crees que es tiempo de tomar el control?

Para ello es fundamental realizar una primer consulta y conocer exactamente que le sucede a tu vejiga, todos tus síntomas y conocer todo tu historial personal de enfermedades, alergias, cirugías, medicinas, etc. 

Se realizará un examen para el que si es posible acudir con deseo miccional, será lo ideal. Un reconocimiento a través de la vagina (con la vejiga llena) y luego vejiga vacía.

 Se solicitarán posiblemente algunas pruebas complementarias :

-Análisis de orina : para descartar infección en la orina.

-Análisis de sangre: para descartar algunas enfermedades como diabetes.

-Ultrasonidos: para valorar el sistema urinario, aparato ginecológico y suelo pélvico.

-Estudio urodinámicoes un procedimiento no doloroso pero que puede ocasionar algo de disconfort, ya que se insertan unos delgados catéteres en la vejiga y el recto. Luego se rellena la vejiga, durante este proceso se realizan algunas maniobras de esfuerzo para comprobar los escapes y finalmente la paciente evacua la vejiga cuando se llega al volumen máximo soportado, los catéteres sirven para medir presiones, volúmenes, fugas de orina, y se encuentran conectados y controlados por un ordenador especial.

Tu esfuerzo personal junto con un excelente soporte médico puede llevarte a un tratamiento exitoso, es necesario encontrar el mejor tratamiento para ti.

Natalia Gennaro, ginecóloga experta en cirugía laparoscópica y suelo pélvico.

Cuando llegamos al diagnóstico de vejiga hiperactiva y/o urgencia miccional

El tratamiento puede incluir desde  una modificación del estilo de vida y ejercicios de fisioterapia y/o tratamiento médico crónico o tratamiento quirúrgico y en ocaciones pueden ser prescritos una combinación de ellos.

Cambio del estilo de vida:

-Evitar ciertas bebidas y elementos irritantes.

-Suspender hábito tabáquico.

-Perder peso.

-Prevenir el estreñimiento.

-Micciones regladas con reloj.

-Suprimir la urgencia miccional con  los ejercicios de suelo pélvico.

¿Qué puedes esperar del tratamiento médico?

La prescripción de las medicinas disponibles pueden ayudar a las pacientes a controlar sus síntomas (debes ser paciente el efecto no es inmediato y va incrementando durante los 2 primeros meses)

Por supuesto como toda medicina puede aparecer un efecto no deseado, estos pueden ser nulos, mínimos, moderados o severos que requieran la suspensión del fármaco. Estas medicinas no curan la enfermedad, por lo cual el tratamiento es en general prolongado, sin embargo algunas personas han reportado remisión de los síntomas, después de un período de tratamiento y posterior suspensión del fármaco.

Estos tienen el efecto de disminuir la frecuencia de ir al baño tanto diurna como nocturna, pero no disminuyen el filtrado renal y la producción de orina, por lo cual se consigue orinar la misma cantidad de orina en menos idas al baño; si además hay incontinencia, permite muchas veces prolongar el tiempo entre que se siente el deseo de orinar y la micción, es útil para evitar el escape de orina.

Existen varias medicinas para este problema y los efectos adversos los podemos agrupar en:

Sensación de boca seca.

Estreñimiento.

Ojo seco y visión borrosa.

Incremento leve de presión arterial. Algunos pacientes con historia de hipertensión requieren mayor vigilancia.

Retención de orina. Por relajación de la vejiga más de lo normal.

Debes consultar a tu médico para incrementar, disminuir o incluso abandonar el tratamiento.

 Para medir el progreso en las futuras consultas el médico volverá a preguntar sobre los síntomas que has manifestado en la primera consulta y otros nuevos asuntos que pueden estar relacionados con la medicina.

Otras alternativas no quirúrgicas

  • Se puede inyectar Toxina Botulínica en el interior de la vejiga por medio de un aparato llamado cistoscopio, este tratamiento consigue relajar el músculo de la vejiga que se contrae sin cesar, su efecto no es permanente y puede requerir unas dos aplicaciones por año, pero puede mejorar muchísimo tus síntomas. Su principal complicación puede ser la infección de orina y retención urinaria, se ha reportado algún caso donde el efecto de la toxina puede manifestarse en regiones del cuerpo alejadas de la zona de aplicación y la paciente puede notar trastorno para deglutir, hablar o respirar, visión borrosa, debilidad muscular, no obstante estas complicaciones son muy inferiores al beneficio esperado. Antes de realizar este procedimiento, se debe descartar infecciones de orina y trastornos de vaciado de vejiga. La paciente debe haber entendido perfectamente todos los aspectos del tratamiento y sus posibles complicaciones.

 

  • Otra alternativa terapéutica no quirúrgica es la Neuroestimulación del nervio tibial, en este tratamiento se utiliza una pequeña aguja que se inserta cerca del tobillo y se conecta a un aparato que transmite un estímulo eléctrico, este estímulo viaja por el nervio tibial posterior hasta las raíces sacras, y a su vez estos transmiten el estímulo a la vejiga; se requieren múltiples sesiones semanales (cerca de 12 sesiones) pero es un tratamiento mínimamente invasivo, bien tolerado, que puede beneficiar a muchas pacientes. 

 

  • Para conseguir un estímulo permanente en muchas pacientes portadoras de casos severos se puede realizar la Neuromodulación sacra, un procedimiento en el cual se introduce una sonda en el cuerpo de la paciente en dirección a la 2º o 3º raíz sacra conectándolo a un aparato que emite impulsos eléctricos que tienen el objetivo de mejorar el control vesical. 
SOLICITA MÁS INFORMACIÓN