La Teoría de las cuerdas y lo que nadie te contó del Suelo Pélvico. El suelo pélvico no es un músculo.

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El suelo Pélvico es como una marioneta. Una gran red de colágeno.

Mucho se habla del suelo pélvico, sin embargo puede ser aún tan desconocido como mal definido.

Nos equivocamos si pensamos que el suelo pélvico es un músculo y que con los ejercicios de kegel podemos mejorar todas sus funciones. De hecho los resultados demuestran que los músculos voluntarios del suelo pélvico imponen fuerzas de cierre significativas en las mujeres continentes, pero no en las mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. Es decir que el cierre uretral (extrínseco) no aumenta lo suficiente con la contracción de los músculos del piso pélvico en mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo. Esto nos hace entender la enorme complejidad y grandeza del suelo pélvico, el suelo pélvico es mucho más que un músculo.

El suelo pélvico está compuesto fundamentalmente por un magma de tejido conectivo inteligente en forma de red icosaédrica tridimensional, uniendo órganos pélvicos, músculos (abdomino-pélvicos) y huesos, más o menos laxo y más o menos elástico dependiendo de la zona.

Cuando el colágeno se introduce dentro de los órganos pélvicos forma una malla o red icosaédrica tridimensional con diámetro menor y se llama tejido intrafascial participa en la función del órgano por medio de sensores, ayuda a controlar reflejos y movimientos pasivos y activos como evacuar, retener, alcanzar el orgasmo etc. y con

diámetro mayor en la periferia de los mismos donde forma el tejido endopélvico (tejido entre los órganos pélvicos) que a su vez forma condensaciones o ligamentos (cuerdas según mi propia teoría) y láminas conectoras de los músculos o miofascia, todo el colágeno posee o actúa como sensores de presión y tensión que puede actuar parcial o globalmente determinando la estática, reflejos o función activa pelviana.

Entendamos que el tejido conjuntivo (fundamentalmente colágeno) del suelo pélvico, es un tejido altamente especializado en la transmisión o propagación de fuerzas, movimientos reflejos, pasivos o activos que determinan la estática y función del suelo pélvico a través de esa red fascial que lo comunica todo, comportándose como un sistema de integridad “tensional continua” o “tensegridad tridimensional en autoequilibrio”. Esto significa que el suelo pélvico constituye un sistema óptimo de eficacia estructural entre fuerzas de tensión y compresión de sus estructuras, que mantienen la forma y permiten la función.

Cuando el Colágeno está deformado, laxo, roto, acortado, elongado, no ejerce función o ésta es muy limitada, sobretodo en los movimientos pasivos y reflejos, y aunque podamos realizar movimientos activos, muchas veces ese movimiento no se transmite o se transmite deficientemente si el tejido que conecta estructuras (conectivo-colágeno) esta dañado, esto responde a la pregunta de porque la contracción del músculo no basta para por ejemplo cerrar la uretra totalmente y evitar la incontinencia de orina, entre otras causas porque aunque el músculo se contrae la fuerza no se transmite por el sistema interconector colágeno y porque hay mas de 1 mecanismo de cierre uretral.

Propongo entender al suelo pélvico tan sencillamente como una marioneta, la figurilla será los órganos pélvicos y el sistema colágeno serán las cuerdas por las que se mueven y el músculo es el individuo que maneja la marioneta… así podéis interpretar muy fácilmente que si la “cuerda” (colágeno) está dañada alterará completamente la función de la figurilla (órgano pélvico)

De hecho la evaluación pasiva y luego las respuestas dinámicas tanto reflejas como contracciones musculares voluntarias del suelo pélvico es lo que nos reflejará el grado de afectación del mismo. La integridad del suelo pélvico está determinado por la fuerza y desplazamiento de sus estructuras de sostén, fundamentalmente de su tejido conectivo.

El interesante estudio validado estadísticamente de Zacharakis demostró alivio de la vejiga hiperactiva mediante el soporte mecánico de los ligamentos del fondo vaginal sólo acortando y reforzando los ligamentos con una tensión adecuada. Esto es así porque cuando cae la base vesical, el descenso del ligamento, provoca distensión de la pared de la vejiga, y desencadena la activación de los receptores de estiramiento de la vejiga, resultando en contracciones del músculo vesical contínua e incontinencia de orina, o el impactante estudio del Profesor Goeschen que aporta un exhaustivo análisis anatómico y fisiológico del rol de los ligamentos uterosacros como causa del dolor pélvico crónico y dispareunia (dolor en las relaciones sexuales) y como mejoran reparando o reconstruyendo estos ligamentos.

Entender que la enorme mayoría de cirugías de suelo pélvico son cirugías sobre el colágeno con la intención de la reinstauración de la más exacta geometría pélvica anatómica funcionante, por eso las cirugías no deben ser standard sino personalizadas, y evitar sobretratamientos o infratratamientos. Esto requiere un equipo quirúrgico altamente especializado que entienda la biomecánica del suelo pélvico y que haya desarrollado la habilidad para identificar y reconstruir solo la parte de ligamento dañado y preservar las estructuras funcionantes, sobretodo porque aún carecemos de biomateriales capaces de simular la inteligencia del colágeno original.

Cuando evalúo un suelo pélvico, siempre evalúo las competencias y el rol de cada cuerda funcionante a modo de una marioneta, la calidad tensegril del colágeno y el grado de envejecimiento (principal mecanismo de alteración del colágeno junto con el parto, pero para nada los únicos) junto con la genética o epigenética colágena predecirán el éxito de los tratamientos o cirugías aplicados.

No toda disfunción colágena requiere cirugía de hecho 1 o 2 de cada 10 mujeres requiere una cirugía de suelo pélvico, aunque realmente casi todas, 1 de cada 2 requieren tratamientos, porque sí!! el colágeno también se debe tratar.

Cuando una paciente requiere cirugía, aplico un sistema de cirugía simulada, patentado por mí, para la identificación y corrección perfecta de cada ligamento que me permite valorar dinámicamente el alivio producido de una manera única y personalizada y aplico el concepto más moderno de cirugía de suelo pélvico, que consiste en realizar la más exacta reconstrucción con las mejores técnicas y vías. Hoy fundamentalmente la robótica que permite absoluta precisión y libertad en todos los ángulos de movimientos requeridos para la reconstrucción, o laparoscópica o vaginal. La vía y técnica de elección dependen del daño y factores únicos de cada paciente y siempre se suman a tratamientos regenerativos que mejoran la eficiencia, competencia, tensegridad, epigenética colágena que en conjunto aumentarán el éxito de los tratamientos y/o cirugías.